Nadal bate al francés Paire por 6-1, 6-4 y 6-1 en la Suzanne-Lenglen, y jugará en segunda ronda ante Robin Haase, 46º del mundo
Los
vigentes campeones Djokovic y Muguruza superan a Granollers, que dejó
un punto espectacular, y a la ex ganadora Schiavone respectivamente
Gráfico: Trayectoria de Nadal en tierra batida
No
necesita mucho un francés para venirse arriba en Roland Garros, menos
aún si enfrente tiene delante a un español, 'el' español. Después de 34
minutos de repaso y un 6-1 y 1-0 en su contra, el galo Benoit Paire
convirtió su primera pelota de 'break' ante Rafa Nadal. No hacía falta
más. Puño cerrado y gestos a la grada para que hicieran ruido, como si
ellos fueran a remontar aquello. Por supuesto, obtuvo respuesta. La
lucha de Nadal es bien distinta, él batalla contra sí mismo por dar otro
paso más hacia la eternidad, la décima Copa de los Mosqueteros. El
mallorquín inició el asalto al título con una victoria cómoda ante Paire
por 6-1, 6-4 y 6-1
en una hora y 52 minutos. El holandés Robin Haase, 46º del ránking
mundial, le espera en segunda ronda en su primer duelo en polvo de
ladrillo.
La
presencia del rey de la tierra batida en la Suzanne-Lenglen, la segunda
pista en importancia en París, podía interpretarse como un guiño a
Paire, una ayuda que incomodara al número cuatro del mundo. También, un
trato deferente hacia los vigentes campeones, Djokovic y Muguruza,
ambos en la Philippe-Chatrier durante la mañana. Sólo los malpensados
lo verán como una falta de respeto. A Nadal no pareció incordiarle, con
un debut sólido en el Bois de Boulogne.
Una apisonadora
en el primer set, fue el segundo el más duro. Paire pareció algo
liberado después de la media hora inicial y comenzó a inquietar al
español. Su momento más delicado llegó con 4-3 abajo Nadal y dos
opciones de rotura para el de Avignon, aunque superado ese bache y
cerrada a favor la segunda manga, volvió la tranquilidad ante la mirada
de su tío Toni y Carlos Moyà, campeón
en 1998. Al inicio del que sería el último set, Paire pidió asistencia
médica, visiblemente dolorido en la zona abdominal. Pese a que continuó
en la pista hasta el cierre del partido, cedió el saque nada más
comenzar y sólo pudo sumar un juego hasta el final. Fue cuando Nadal se
ganó al público con unas palabras en francés todavía sobre la tierra.
"Es el torneo más importante de mi carrera", reconoció, con la décima en
el horizonte.

